Piden que Bakú sea retirado del tratado CFE (Fuerzas Convencionales europeas)
Azerbaidján ejercita sus músculos militares
Crecen los pedidos para una revisión de las tropas de Bakú en el marco del CFE. De lo contrario, dicen que Azerbaidján debería retirarse del acuerdo. Las demandas se han hecho más sólidas luego del reciente anuncio de Rusia que suspende su participación en aquel convenio que pone límites al armamento que los países europeos pueden guardar en sus territorios. Esta situación coincide con el masivo aumento del presupuesto militar azerí que preocupa sobremanera a algunos observadores que ven en ella la probabilidad cierta de la reanudación de la guerra en Karabagh, región que se encuentra bajo control armenio desde 1994.
"La OTAN está preocupada por el rearme masivo en la zona de conflicto en Nagorno Karabagh", expresó Robert Simmons, representante especial del Secretario General de la OTAN, para el sur del Cáucaso y Asia Central, luego de una visita a Bakú hace algunas semanas. "Armenia y Azerbaidján han superado el límite de armamento previsto en el Tratado sobre las Fuerzas Convencionales en Europa". En Azerbaidján la posibilidad de derrumbe del tratado es bienvenida. "Este acontecimiento es positivo para Azerbaidján, ya que tenemos la intención de elevar nuestras capacidades militares. La retirada de Moscú nos libera las manos", aseguró el analista político Ilgar Mamedov. "Ahora es importante que nuestras autoridades no hagan concesiones a aquellos poderes que intentan adherirnos a los límites del CFE".
Muchos en Bakú están disgustados por el formato de cuotas que establece el tratado. Dicen que Azerbaidján es discriminada con relación a su pequeño y vecino enemigo, Armenia. El fuerte crecimiento del presupuesto militar azerí fue hecho posible gracias a los enormes ingresos que se obtienen por la exportación de petróleo. El presupuesto de defensa de 2007 alcanza casi a los mil millones de dólares, aumentando un 27.9 por ciento con relación al año anterior y llegando al 16% del presupuesto global azerí. De aquella cifra el 90% se destinó al Ministerio de Defensa y el saldo restante fue adjudicado a la recientemente creada cartera de Industria de la Defensa.
Un centro de investigaciones militares de Bakú afirma que los gastos militares per capita azerí alcanzan a los 105 dólares anuales, en tanto que los de Armenia y Georgia son de 70 y 65 dólares respectivamente. El presidente Ilham Aliev dijo recientemente por televisión que el presupuesto de defensa de su país es ocho veces mayor que hace cuatro años y que la principal prioridad eran los gastos militares. "Esto es porque vivimos en un estado de guerra y nuestros territorios siguen ocupados", dijo el mandatario. "La guerra no terminó aun, sólo hay un alto el fuego que está siendo cumplido". En las últimas semanas, detrás del reciente fracaso de los presidentes Aliev y Kocharian en encontrar un acuerdo en sus negociaciones, los líderes azeríes han aumentado y hecha agresiva su retórica, planteando abiertamente la posibilidad de reanudar el enfrentamiento con Armenia.
"En el sentido militar, Azerbaidján es el estado más fuerte de la región", exclamó Aliev ante la Academia Policial el pasado 2 de julio. "Armenia debería comprender la realidad y retirar voluntariamente las tropas de tierras que no le pertenecen. Entonces no habrá otra guerra. Nadie quiere pérdidas, pero hemos reunido fuerzas y estamos listos en cualquier momento a llevar a cabo una operación militar. Azerbaidján nunca consentirá la consolidación del status quo vigente".
De acuerdos a datos estadísticos de 2004, 78.000 efectivos militares y 4.000 civiles sirven en las fuerzas armadas de Azerbaidján. Bakú ha estado adquiriendo armamento y equipamiento nuevo, incluyendo una docena de rampas de lanzamiento múltiple de misiles de largo alcance, artillería, armas antitanques, tanques T-72 y aviones de combate MIG 29. Con respecto a la violación del tratado de la CFE, el portavoz de Asuntos Exteriores azerí, Khazar Ibrahim, dijo a IWPR que Armenia se encontraba en falta por mantener fuerzas armadas en Nagorno Karabagh.
"Sobre los territorios ocupados de Azerbaidján hay fuerzas militares que han transgredido tanto los límites territoriales como los nacionales y éstas pertenecen a Armenia", sostuvo. "En realidad, Armenia ha sido capaz de ocultar el armamento real de sus fuerzas armadas, no permitidas por el CFE. Esto incluye tanques, vehículos armados, artillería y helicópteros. Allí es donde debe dirigirse la mayor atención", continuó. Consultado sobre la presunta violación de los límites del CFE, Ibrahim respondió que el tratado tiene previsto el reemplazo de armas viejas por otras nuevas. "Naturalmente, Azerbaidján ha estado comprando armas nuevas para adecuar sus fuerzas a las normas modernas", dijo. "No solo nuestro país, sino muchos otros pueden haber excedido esos límites por la sustitución de sus armas obsoletas. No debemos dramatizar esta cuestión".
Las preocupaciones encontraron eco en la OTAN, que incorporó a Azerbaidján al programa "Individual Partner Action"; que insiste en reclamar un Ministerio de Defensa transparente. Dice además que el presupuesto militar no es claro y no se conoce en qué se gasta la nueva y enorme masa de dinero. El coronel de la reserva y experto militar, Ildyr Mamedov dijo que las inversiones sobre armamento y equipamiento eran mayores que las destinadas a satisfacer las necesidades sociales de los soldados azeríes. Aseguró que esa práctica creaba condiciones especiales para el desarrollo de la corrupción.
Yashar Jafarli, quien encabeza una organización pública de oficiales de reserva, hizo notar que en la mayor partes de los países existe una relación por mitades entre los gastos por armamentos y los salarios y cuestiones sociales de los militares. Afirmó que esa paridad no existe en Azerbaidján donde se destina un 20 % más a la armamentización en desmedro de los sueldos de los soldados.
Otro militar, el teniente coronel de reserva Uzeir Jafarov, acepta que las condiciones de vida de los soldados no mejoran. Un teniente gana entre 250 y 300 dólares mensuales, mientras que un comandante duplica esa cifra. Pero los soldados comunes sólo ganan entre 5 y 15 dólares al mes. Jafarov agrega que el Ministerio de Defensa adeuda un monto de 100 millones de dólares a los retirados de las fuerzas, deudas que alcanzan a unos 300 a 700 dólares por persona.
"Piensen que el Ministerio de Defensa solo cumple unas doscientas sentencias emitidas por la corte sobre el particular", continuó Jafarov. "La supuesta explicación es que de la cartera de Finanzas no llegan los fondos necesarios". El aumento a las raciones de los soldados que fue anunciado mediante un decreto firmado por Aliev el año pasado todavía no fue puesto en práctica. Cada dependencia recibe treinta dólares por día para alimentar a su personal. ¿En qué punto fue aumentado el presupuesto militar?.
Instituto de Informes sobre la Guerra y la Paz, Gran Bretaña (IWPR)
*Jasur Mamedov es redactor de Armeiskoe Zerkalo un periódico de Bakú
Nota de Jasur Memedov*